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COLUMNA. Aquí te lo cuento. “Entre condicionar apoyos y sala de prensa inservible”

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AQUÍ TE LO CUENTO

“Entre condicionar apoyos y sala de prensa inservible”

ABEL CUAPA

Mucho se ha dicho por los gobiernos de la Cuarta Transformación, sobre el humanismo mexicano, pero parece que en el gobierno de Puebla no se aplica mucho.

Me cuentan que, desde la Secretaría de Desarrollo Rural del estado, Ana Laura Altamirano y sus “chalanes” se está ejerciendo una persecución ideológica sistemática.

Personal gubernamental que trabajan para Ana Laura Altamirano, quien sueña con ser diputada federal por Atlixco, se dedica a revisar e inspeccionar las redes sociales personales de los ciudadanos para condicionar los recursos públicos.

El ciudadano Miguel A, denunció que, por el simple hecho de ejercer su derecho al pensamiento crítico, a disentir y a opinar de manera independiente, ha sido bloqueado deliberadamente al acceso a los apoyos institucionales destinados a un proyecto de impacto social.

“Es inaceptable que el presupuesto público y los programas del Estado se utilicen como un garrote político o como una herramienta de extorsión ideológica. Los apoyos sociales no son propiedad de un partido ni un favor personal; se financian con los impuestos de toda la ciudadanía”, expuso.

Incluso, Miguel también evidenció que el pasado viernes, un “valiente” detrás de un perfil falso, que trabaja como aplaudidor de la secretaria, intentó insultarlo llamándolo “lisiado”.

Vaya caso. ¿Este tipo de acciones contra los ciudadanos por parte de Ana Laura Altamirano, lo sabrá el gober Armenta?

Sala de prensa inservible

Ni un año duró la remodelación de la Sala de Prensa en Palacio Municipal de Puebla.

Te cuento que el espacio que se inauguró el 5 de junio del 2025, desde hace algunos días no funciona porque sufrió desperfectos debido a las intensas filtraciones de agua.

De nada sirvió la inversión millonaria que hizo Pepe Chedraui para rehabilitar ese espacio que sirve para la labor periodística de varios compañeros y compañeras.

Veremos hasta cuándo la vuelven a abrir con “bombo y platillo”.