La bala que mató a Rubén Alberto Curiel Tejeda
Una sola bala entró por la sien derecha, salió por la izquierda y todavía impactó la ventana del auto del exfiscal Rubén Alberto Curiel Tejeda.
La escena del crimen muestra a Rubén sentado frente al volante, ensangrentado, con las manos sobre las piernas y la cabeza cabizbaja.
El arma, una posible calibre 380.
Los hechos del suicidio del coordinador general jurídico de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, habrían sucedido entre las 21 y 22 horas del pasado jueves 24 de septiembre en el sótano 3 del Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis, posterior al evento del segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum; lo extraño es que nadie se dio cuenta, nadie se percató. Ahí se disparó.
Fue hasta la mañana siguiente que, al no responder las llamadas, ni mensajes de WhatsApp, personal de la Secretaría de Anticorrupción, bajaron al sótano para verificar si estaba su auto. Lo encontraron muerto.
Estos hechos que se narran es lo que tiene documentado (con fotografías y videos) la Fiscalía General del Estado (FGE), quien mantiene la línea de investigación de un suicidio.
Fue Alejandro Espidio quien comunicó al coordinador del gabinete estatal, José Luis García Parra, que habían encontrado muerto a su coordinador general jurídico en el CIS.
Existen videos de seguridad del estacionamiento que están siendo analizados por la FGE.
También se indaga a los elementos de seguridad privada del CIS, en el sentido de si escucharon alguna detonación o no.
La información que tiene la FGE se refuerza con lo que publicó la viuda de Tejeda, Adalit Aguilar, que en sus mensajes en WhatsApp dio posibles señales que se iba a suicidar, y todo relacionado con posibles problemas sentimentales.
Las investigaciones continúan. Y se espera que pronto la titular de la Fiscalía General del Estado, Idamis Pastor Betancur, salga a medios de comunicación a informar y despejar dudas para evitar más especulaciones.
