“La autonomía municipal no debe condicionarse ni negociarse”: Delfina Pozos Vergara
Antes de entrar al fondo del tema, es importante señalar algo que no puede pasar desapercibido: nuevamente vemos un proceso legislativo poco ordenado.
Las iniciativas enviadas por el Ejecutivo se presentaron el 5 de marzo, pero a las diputadas y diputados nos llegaron hasta el 9 de marzo por la tarde. Esto no abona a un debate serio ni responsable.
Ahora bien, el dictamen que hoy se discute tiene un problema de fondo: pone en riesgo la autonomía de los municipios. Lo que se propone es cambiar la forma en que se reparte el Fondo de Fomento Municipal.
El 70% seguiría distribuyéndose como hasta ahora. Pero el 30% restante sólo se entregaría a los municipios que firmen un convenio para que el Gobierno del Estado administre y cobre el impuesto predial.
En pocas palabras: si un municipio permite que el Estado cobre su predial, recibe ese dinero; si no lo hace, se queda sin esa parte de los recursos.
Se dice que esto es para mejorar la recaudación, pero en realidad significa centralizar una facultad que corresponde a los municipios y generar mayor dependencia hacia el gobierno estatal.
La coordinación entre niveles de gobierno debe ser voluntaria y equilibrada, no un mecanismo de presión financiera.
Lo que hoy debemos decidir es qué modelo queremos: uno donde los municipios tengan capacidad para administrar sus propios recursos, o uno donde el Estado concentre cada vez más funciones. Nosotros creemos en municipios fuertes, libres y con verdadera autonomía.
Por esa razón, mi voto será en contra de este dictamen.
